Parque El Majuelo

Uno de los aspectos que hacen especial al escenario del Festival Jazz en la Costa es su excelente acústica. A pesar de ser un espacio abierto, la distribución del parque y su vegetación contribuyen a una sonoridad cálida e íntima, permitiendo que cada nota llegue con claridad a la audiencia.

Además, el tamaño del recinto favorece una conexión cercana entre los artistas y el público, algo poco común en festivales de gran formato. Los músicos sienten el calor y la energía de los espectadores, lo que da lugar a actuaciones espontáneas, improvisaciones y momentos irrepetibles.

En pleno corazón del casco histórico de Almuñécar, a los pies del Castillo de San Miguel y junto al casco antiguo de la ciudad, el Parque Botánico y Arqueológico El Majuelo se alza como uno de los espacios más singulares y bellos de la Costa Tropical granadina. Este pulmón verde no solo destaca por su exuberante vegetación y su valioso patrimonio arqueológico, sino también por su papel como epicentro cultural, especialmente durante el conocido Festival Internacional Jazz en la Costa.

 

Un jardín botánico entre historia, jazz y mar, con raíces milenarias

El Majuelo se asienta sobre una antigua factoría de salazones de origen púnico-fenicio, datada en el siglo IV d.C., vestigio de la importancia de Almuñécar (la antigua Sexi Firmum Iulium) como enclave pesquero y comercial en el Mediterráneo. Esta factoría, parcialmente excavada, puede visitarse desde el interior del parque, aportándole un carácter arqueológico único.  Se pueden observar restos de habitaciones que presentan un aspecto de laberinto; piletas en las que se introducían los filetes de pescado ya salado, para su transporte en grandes ánforas y venta por todo el Mediterráneo, especialmente en las ciudades de Cartago, Roma y Corinto. A espaldas del puente situado sobre esta estructura, aún se conservan restos de un antiguo templo romano dedicado a la diosa Minerva.

Muy próximo a la hermosa playa de San Cristóbal , El Majuelo fue rehabilitado y ajardinado en los años 80, transformándose en un auténtico jardín botánico subtropical. Hoy alberga alrededor de 200 especies vegetales de los cinco continentes: muchas de ellas originarias de climas tropicales y subtropicales, en armonía con el privilegiado microclima de Almuñécar.

Destacan especialmente sus palmeras: más de 20 especies distintas, junto a las que crecen crecen ficus, bambús, jacarandas, drácenas, flamboyanes y otros árboles y arbustos tropicales, que convierten el parque en un auténtico oasis de verdor en medio del núcleo urbano.

Entre los senderos se distribuyen una treintena de esculturas, obra de artistas sirios, instaladas en conmemoración de la llegada a las costas sexitanas del príncipe Abderrahmán I en el año 755.

 

Un enclave natural convertido en templo del jazz

Cada mes de julio, El Majuelo se transforma en un escenario mágico durante la celebración del Festival Internacional Jazz en la Costa, uno de los más importantes y longevos de España, integrado en el circuito oficial de festivales europeos. A lo largo de los años, han pasado por su escenario figuras emblemáticas del jazz como Chano Domínguez, Eliane Elias, Charles Lloyd, Chucho Valdés, Kenny Barron, Enrico Rava o Jorge Pardo, cuyas firmas pueden contemplarse en el emblemático “Bulevar del Jazz”, dentro del parque.

Sin embargo, lo que realmente hace único a este festival es su entorno. El escenario, rodeado de palmeras, con el castillo iluminado como telón de fondo y la brisa del mar acariciando al público, crea una atmósfera íntima, mágica, cargada de historia, vegetación y música. Cada noche de concierto es una experiencia irrepetible, donde los acordes parecen dialogar con el murmullo de las hojas y el eco de los siglos. 

 

Un lugar para pasear, aprender y sentir

Más allá de su faceta cultural, El Majuelo es también un lugar de encuentro, ocio y descanso para locales y visitantes. En sus espacios se celebran mercadillos artesanales, talleres, exposiciones y actividades educativas. Cuenta con zonas ajardinadas perfectamente cuidadas, bancos para descansar y una pequeña plaza donde tienen lugar los «trasnoches» del festival, protagonizados por grupos granadinos.

El Majuelo es un microcosmos donde confluyen historia, naturaleza y arte. Un reflejo perfecto de la identidad de Almuñécar: abierta al mundo, rica en patrimonio y orgullosa de sus raíces mediterráneas.

No es solo un parque, sino un escenario vivo, que respira con cada concierto de jazz, con cada paseo entre especies exóticas, con cada historia que sus piedras y palmeras tienen aún por contar.